
Y el hombre, nacido del polvo de la tierra, a imagen y semejanza de Dios, participa de la sabiduría divina, lo cual le permite desarrollar la ciencia y la técnica para transformar el mundo. Y es la Universidad el lugar privilegiado para recrear y perfeccionar a este hombre.
El maestro, con su inspiración, vocación y mística moldea y transforma a ese hombre que proviene del polvo de la tierra, para que en el desarrollo de su ser y el hacer, revele ante los demás imagen y semejanza de Dios Creador.
Maestro Ramón Vásquez Arroyave.